EL PILOTO MÁS JOVEN DEL CLUB

 

Primer día de vuelo de Alejandro.

 

 

Alejandro es un niño de seis años, despierto y sobre todo con una arraigada afición a todo lo que vuela desde muy pequeño. De casta le viene al galgo, como dice el refrán. Es hijo de aficionado a los aviones de siempre. Sobrino de un piloto instructor de aeromodelismo, nieto de un presidente de club de Aeromodelismo, aficionado a la aviación desde niño. Naturalmente, Alejandro no podía ser de otra forma.

        

         Desde que apenas andaba, ya empezó a pulular por el campo de vuelo. Le enseñaron lo más elemental de seguridad. Alejarse de los motores en marcha. No tocar el combustible, etc. Pero eso si, se le dejaba que jugara con las herramientas básicas y se fuese familiarizando con ellas. Como todo niño de dos años, él, trataba de imitar lo que veía hacer a los mayores. Desde siempre, se despertó en él una predisposición de afecto hacia Alberto Abad, nada raro, por otra parte, dado la especial ternura de esta gran persona hacia los niños.

        

Un buen día del año 2009, su tío Eduardo, consideró que ya era el momento de empezar a enseñarle a pilotar aviones de RC. Para ello, su abuelo, le compro un Easy Star. Se lo montó y quedo,

el avión, a la espera del momento en  que Alejandro comenzará su aprendizaje. Para que desde un principio, empezara con todos los requisitos, su abuelo le solicito la Licencia Federativa de la FAM, otorgándole este organismo la Licencia de Alumno nºxxxxxx. Todo estaba listo para el gran día.

 

         El gran día elegido para la primera clase de vuelo de Alejandro fue el 9 del diciembre de 2009. Amaneció un día nublado, frío y desapacible, con un viento racheado del norte de 14 m/s. Un día poco apropiado para la primera clase.

         Nada mas llegar al campo, los instructores comienzan el montaje y ajusta del planeador mientras Alejandro, observa expectante pero tranquilo, los ir y venir de los “mayores” haciendo los preparativos.

Conforme avanzaba la mañana, la metereología se hacia mas molesta e incomoda.

Por fin, después de diversas manipulaciones y configuraciones de radio, se conecta el cable Profesor-Alumno y se le da la radio al niño. Llego el gran día. Alberto instructor del club y “amigo” de Alejandro lanza el Easy, el instructor lo sube y a la altura adecuada le dice al Piloto: Tuyo Alejandro. El joven piloto, sigue las instrucciones de los instructores y pilota el planeador. ¡Que gran día! ¡Que gran momento para él! Por fin está ejerciendo lo que tanto tiempo ha estado viendo hacer y soñando con el día que él también lo hiciera, pero….el tiempo no colabora, empeora por momentos hasta que lo que se temía, se produce, comienza a llover. El inclemente tiempo obliga a proteger las radios con lo que se tiene a mano para que no se mojen y conlleva el que se tenga que dar por terminada la jornada de vuelo.

 

         Y esta es la historia del día que  un niño hizo realidad uno de sus sueños. Recordemos por un momento, aunque haga muchos años, lo que suponía materializar un sueño cuando teníamos seis años.

 

         También es la historia de la forma en que Alejandro se convirtió en el piloto mas joven del club Ala D3.